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lunes, 17 de enero de 2011

Gritos en la oscuridad, perdiendote






Perdiéndote

Pov Edward

Regrese a mi departamento con una sonrisa ¡demonios! Iba a ser tío, estaba tan contento. Cuando el celular empezó a sonar atendí con la sonrisa bailando en mis labios.

_señor Cullen, algo a pasado en el instituto venga de inmediato la residente 3346 ha desaparecido..._ dijo una voz del otro lado de la línea mientras mi celular se me caía de pronto al suelo_ señor Cullen ¿me ha escuchado? Isabela Mary Swan desapareció, ha huido es un caos señor Cullen ¿me escucha? ¿Señor Cullen? ¿Esta ahí?..._ resonaba la voz histérica de mi asistente, tome el auricular deprisa.

_ya voy para allá, búsquenla, muy lejos no abra ido_ dije con determinación ¡diablos bella! ¿Por qué? Me maldeci una y otra vez, el refuerzo de seguridad no había servido de nada ella había huido de todas formas de mi.

Salí de mi departamento, con el corazón en un puño esperando encontrarla en alguna parte, verla en el camino, como la primera vez que la conocí tenia tantos nervios que apenas si me dejaban ver las calles de la ciudad ¿Por qué todo tenia que ser difícil entre los dos?

Acumule miles de superlativos, últimamente habían varios pensamientos en mi mente que me atormentaban miles de preguntas sin respuestas, yo no podía dejar de pensar en que talvez en otra situación de nuestras vidas ella estaría feliz a mi lado.

Pero la realidad era demasiado cruda, demasiado real y devastadora, ella solo deseaba huir de mí.

Martirizado y angustiado divise el edificio supuestamente seguro donde debería estar Bella mi ángel descansado pero, no era así, nada estaba bien ella estaba perdida no se donde sola y sin mi protección.

Efectivamente el edificio era un caos había alarmas activadas por todos lado y ya se había dado aviso a las autoridades pero, ni rastro de allá en ninguna parte literalmente se la había tragado la tierra.

Me metí en su celda, donde ella debería estar, imágenes de ella surcaron mi mente, ella en la ventana mirando su libertad, con un libro en la mano ella acurrucada en su catre, ella perdida en sus pensamientos como una bolita en su rincón entonces capte la cámara de seguridad.

Definitivamente si Bella había huido de este lugar la cámara lo abra grabado, no todo estaba perdido me dije a mi mismo.

Camine, casi corre a la cabina de vigilancia que mostraba de diferentes algunos a los pacientes, el guardia de seguridad al ver mi credencial me dejo ver los videos de inmediato.

Cinta 32

La imagen de ella surco la pantalla allí estaba mi princesa dormida como un angelito su cabellera descansaba sobre la almohada cuando un sonido seco de la puerta la despertó ella de inmediato se despertó y puso especial atención en la puerta.

_ ¿que demonios haces aquí? ¡lárgate!_ grito bella a la imagen que tenia frente a ella, el individuo se movió hasta que la cámara lo enfoco, tenia puesto la vestimenta de un enfermero, alto metro 90 fornido, espalda ancha, cabello rubio corto, tes blanca.

_vine a verte, se que no me quieres escuchar pero, tienes que saber que yo no fui el culpable de la muerte de tus padres, amor, tienes que creerme_ ¿amor? ¿Culpable? ¡Que mierda! Apreté los puños al costado mientras veía como Bella se tapaba los oídos y negaba con su cabeza enérgicamente.

_no quiero escucharte ¡tu no eres real! Esto es una pesadilla y voy a despertar y Edward, digo el doctor Cullen estará ahí para ayudarme_ menciono mi nombre ¡oh mi amor si!

El sujeto avanzo hasta ella y le quito las manos de los odios y Bella lo miro con tanto terror que se me encogió el corazón, quería matar a ese sujeto ¿Quién demonios le daba el derecho de tocarla?

_ya mi amor, todo estará bien, te sacare de allí, te amo lo siento…_ dijo cuando de pronto saco una jeringa y la inyecto en su cuello Bella lanzo un chillido de protesta mientras caí lapsa e inconsciente en sus brazos.

Fin de cinta

No lo podía creer mi mente no lo podía procesar, no solo se había metido al instituto, si no que también se había robado a un paciente en nuestras propias narices y no a cualquier paciente si no a Bella, mi ángel.

Iban a correr cabezas esos si no se iba a quedar así el asunto pero, ahora ella era lo único que me importaba que me movía esto no podía quedarse de esta manera ella me necesitaba y yo aquí como un idiota sin poder hacer nada.

Hice una plegaria silenciosa, recordando que la amaba y que ella era una mujer fuerte y que pase lo que pase así tuviera que mover cielo y tierra la encontraría. 

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